Guionistas.
Cuando chico, tenía -privilegiado de mí- una tele en la habitación. Cuando llegaba la entrega de los Oscar, preparaba unas hojas donde dibujaba unos cuadros en los que figuraban las categorías de los premios, los candidatos y luego, con un fibrón en la mano, me disponía a disfrutar del show. No es que fuera nabo nabo, sino que tenía diez u once años -no se puede condenar a un nene por esas cosas-. En fin. Lo disfrutaba a mares. Al día siguiente llegaba con ojeras a la escuela -las transmisiones duran hasta la madrugada-, pero contento por saber lo que ni los diarios sabían, ya que las ediciones cierran antes del anuncio sobre el premio a la mejor película. Hollywood para mí lo era todo. Sin embargo, si es cierto que tenía diez años, esa temporada vi por primera vez, la primera de taaaaaantas, Mujeres al borde de un ataque nervios -es del '88, por lo tanto tenía once- en el viejo cine Lido. Por lo tanto empezaron las infidelidades que cometía con Hollywood con otras películas extranjeras. No importa, lo que quiero decir es que siempre disfruté de esas ceremonias. Ahora peligra la edición de este año por la huelga de guionistas. Pero ese no es el peligro mayor.
Todos morimos, ya es un cliché, por Lost. No conozco a nadie que la haya visto y luego haya tenido el tupé de decir que no se volvió fanático. Todos estamos fascinados por la trama de esa serie que nos partió la cabeza -y queremos que no nos decepcione-. Sin embargo, la huelga de guionistas que, como es correcta apoyamos, amenaza con dejar sin parlamentos y trama a sus actores. Hoy -por otras razones que no vienen al caso- fue un día muy especial. Que concluye con un placer enorme al ver el trailer completo de la nueva temporada, que sólo me llena de ansias. Lo posteó hijo del hijo y yo sólo me rendí ante la evidencia de que debería esperar hasta el 31 de enero para saber más acerca de cómo sigue la cosa -obvio que apenas termine el chapter estaremos bajando la versión para ver en nuestras teles-. El trailer me llena de intriga, como la serie toda:
En fin. Apoyamos la huelga de los guionistas tanto como Woody Allen o cualquier persona con dos dedos de frente. Pero, ¿es necesario que nos hagan sufrir tanto? ¿Que nos amenacen con que no veremos los Oscar esta vez pero ni siquiera eso, sino que no sabremos jamás cómo continúa Lost? En función de esto le recomiendo a las productoras de cine que lleguen a un rápido acuerdo con el sindicato de guionistas, concediendo sus demandas. Pero si llegaran a ver que peligra la nueva temporada de Lost, demando que el gobierno de los Estados Unidos use medidas represivas de gran calibre para que esos vagos vuelvan a laburar. Los Estados Unidos tienen una vasta experiencia en estos menesteres de represión, tortura y muerte. Sólo exijo que tengan el éxito suficiente en esta huelga como lo demostraron con su intervención en las dictaduras latinoamericanas.
Debajo, Woody también presiona:
Cuando chico, tenía -privilegiado de mí- una tele en la habitación. Cuando llegaba la entrega de los Oscar, preparaba unas hojas donde dibujaba unos cuadros en los que figuraban las categorías de los premios, los candidatos y luego, con un fibrón en la mano, me disponía a disfrutar del show. No es que fuera nabo nabo, sino que tenía diez u once años -no se puede condenar a un nene por esas cosas-. En fin. Lo disfrutaba a mares. Al día siguiente llegaba con ojeras a la escuela -las transmisiones duran hasta la madrugada-, pero contento por saber lo que ni los diarios sabían, ya que las ediciones cierran antes del anuncio sobre el premio a la mejor película. Hollywood para mí lo era todo. Sin embargo, si es cierto que tenía diez años, esa temporada vi por primera vez, la primera de taaaaaantas, Mujeres al borde de un ataque nervios -es del '88, por lo tanto tenía once- en el viejo cine Lido. Por lo tanto empezaron las infidelidades que cometía con Hollywood con otras películas extranjeras. No importa, lo que quiero decir es que siempre disfruté de esas ceremonias. Ahora peligra la edición de este año por la huelga de guionistas. Pero ese no es el peligro mayor.
Todos morimos, ya es un cliché, por Lost. No conozco a nadie que la haya visto y luego haya tenido el tupé de decir que no se volvió fanático. Todos estamos fascinados por la trama de esa serie que nos partió la cabeza -y queremos que no nos decepcione-. Sin embargo, la huelga de guionistas que, como es correcta apoyamos, amenaza con dejar sin parlamentos y trama a sus actores. Hoy -por otras razones que no vienen al caso- fue un día muy especial. Que concluye con un placer enorme al ver el trailer completo de la nueva temporada, que sólo me llena de ansias. Lo posteó hijo del hijo y yo sólo me rendí ante la evidencia de que debería esperar hasta el 31 de enero para saber más acerca de cómo sigue la cosa -obvio que apenas termine el chapter estaremos bajando la versión para ver en nuestras teles-. El trailer me llena de intriga, como la serie toda:
En fin. Apoyamos la huelga de los guionistas tanto como Woody Allen o cualquier persona con dos dedos de frente. Pero, ¿es necesario que nos hagan sufrir tanto? ¿Que nos amenacen con que no veremos los Oscar esta vez pero ni siquiera eso, sino que no sabremos jamás cómo continúa Lost? En función de esto le recomiendo a las productoras de cine que lleguen a un rápido acuerdo con el sindicato de guionistas, concediendo sus demandas. Pero si llegaran a ver que peligra la nueva temporada de Lost, demando que el gobierno de los Estados Unidos use medidas represivas de gran calibre para que esos vagos vuelvan a laburar. Los Estados Unidos tienen una vasta experiencia en estos menesteres de represión, tortura y muerte. Sólo exijo que tengan el éxito suficiente en esta huelga como lo demostraron con su intervención en las dictaduras latinoamericanas.
Debajo, Woody también presiona:


